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''El Borde Costero es inviable porque bloquearía la ampliación y acceso al Puerto por el lado norte''


Fernando Angulo Phillips, Asesor Técnico de ASONAVE

El Proyecto de Borde Costero para Valparaíso ha generado una fuerte discusión por parte de los actores involucrados los cuales sienten que está en juego no sólo el puerto de la ciudad sino sobre todo su futuro.

Al respecto, desde el mundo  marítimo y su implicancia con la compleja relación ciudad-puerto aparecen también apreciaciones que ayudan a enriquecer el debate y a mostrar nuevas perspectivas para el problema. ASONAVE hace tiempo que viene señalando la inviabilidad del proyecto inmobiliario “Borde Costero”, afirmando que causaría un serio daño a la necesaria expansión del Puerto y sobre el acceso norte del mismo.

El proyecto está enfrentando cada vez más dificultades ya que se han sumado problemas con el plan regulador y la reciente demanda por marketing. Por otro lado, y más recientemente, el surgimiento del proyecto de un nuevo puerto competidor en Quintero viene a complicar más las cosas para el futuro del Puerto de Valparaíso. Sobre toda esta problemática, MundoMaritimo conversó con Fernando Angulo, Ingeniero Civil Industrial y Asesor Técnico de la Asociación Nacional de Agentes de Naves "ASONAVE".

¿Cual es la principal característica de una ciudad-puerto?
Como principio básico, señalo que una Ciudad-Puerto tiene una primera y especial responsabilidad que es permitir el óptimo funcionamiento del puerto, ya que éste es la puerta de entrada y salida del comercio exterior del país, fuente de trabajo para millones de chilenos. Dado lo anterior, la ciudad debe adaptarse a sus requerimientos y operatoria mas eficiente y no al revés. En otras palabras, el diseño comienza con el puerto. El desafío es hacer esto en la forma mas armónica posible.

¿Qué características principales debería considerar dicho diseño portuario?
El diseño de la ampliación del Puerto debe contemplar una bahía confinada; nuevas  obras de abrigo, sitios y explanadas; interconexión de sitios, accesos viales adecuados, facilidades ferroviarias, seguridad en las aguas y en los recintos portuarios, todo esto en base a obras definitivas. Esto último es vital, ya que no se puede entrar a desarmar lo construido hoy en 20 o 30 años más cuando un nivel de actividad portuaria muy superior a la actual no lo permita,  imagínese si el puerto actual se hubiese proyectado solo para 30 años.

Me parece relevante destacar respecto al sistema de concesiones que en el de "Puerto Propietario" ( Land Lord Port ), y que es el mas utilizado, las Direcciones Nacionales de Puertos planifican y construyen las obras de acceso y abrigo así como las explanadas y muelles, todo bajo una visión de largo plazo considerando en primer lugar el beneficio-país. Por lo anterior, en Chile nuestro gobierno no se puede desentender del tema del diseño y construcción, teniendo presente que los puertos necesitan “obras duras” de largo plazo. Por ejemplo, un muelle de penetración en base a pilotes y vida útil, de 30 años puede ser conveniente para un concesionario en cuanto a amortizar la inversión en el período de la concesión, pero no para el país en el largo plazo.

¿Cuál es su análisis con respecto al proyecto inmobiliario del borde costero?
El proyecto de borde costero es inviable porque bloquearía la ampliación y  acceso al puerto de Valparaíso por el lado norte, lo que es prioritario. Agrego además que sería gravísimo para Valparaíso y para el país destinar el mejor sector para la necesaria ampliación del puerto a un proyecto inmobiliario.

Hay  experiencias de otros países en cuanto a aperturas de borde costero que se han realizado en ciudades-puerto que han quedado con terrenos portuarios ociosos, pero que no representan para nada el caso de Valparaíso.
 
¿Cuál es la diferencia entre Valparaíso y ésas otras Ciudades-Puerto?
Corresponden a realidades muy diferentes a la de Valparaíso, en donde existe un puerto artificial, con pocas aguas abrigadas, las cuales hay que cuidar, y un borde costero que se ha ganado costosamente metro a metro al mar para el desarrollo de las actividades portuarias y no para hacer un mall.

Por ejemplo, Barcelona es una ciudad industrial, de alto turismo, inserta y beneficiada por la rica Comunidad Europea que tenía terrenos portuarios ociosos. En el caso de Puerto Madero, en Buenos Aires, está al lado del río Paraná donde sobran aguas abrigadas y puertos, también hay mucho turismo y una gran actividad industrial, lo que no se compara para nada con Valparaíso, que no es una ciudad industrial, ni tampoco un destino turístico, dada su gran lejanía y en donde queda básicamente un casco histórico y su Puerto como principal actividad. Aquí los terrenos ociosos están en el casco histórico y no en el Puerto que está lleno de contenedores y cientos de camiones esperando, por lo que se necesita urgentemente mejorar su capacidad de servicio, ampliando sus terminales y explanadas para poder servir en mejor forma a las exportaciones Chilenas. Dado que Chile es un país orientado a las exportaciones, eso es lo que tenemos que hacer bien.
 
¿Y respecto a los  proyectos portuarios para el sector norte?
En primer lugar es preciso señalar que, los terrenos del sector norte de la bahía de Valparaíso son los más adecuados para la expansión portuaria, como lo reflejan los estudios de suelo y sondajes existentes.

En cuanto a proyectos, existen muchos estudios que consideran ésta zona como el área preferible para la expansión portuaria de Valparaíso, entre ellos: Proyectos: Otaégui Fernandez Vial-Behrens, Comisión Krauss, White, Mannheim-Knudsen y más recientemente, el proyecto JICA, incluido en el Plan Maestro de la anterior EMPORCHI.

No comprendemos la razón por la cual todos estos importantes proyectos de ingeniería portuaria han sido inexplicablemente pasados por alto, reemplazados por un proyecto de borde costero que no ha sido discutido por la EPV con los actores relevantes.
 
¿Qué considera más importante: el proyecto inmobiliario y/o la ampliación norte del Puerto de Valparaíso?
Un Mall es interés privado, un Puerto es interés público, entonces está claro que es lo que hay que priorizar. Como lo señalamos, una Ciudad-Puerto debe estar diseñada en torno a su Puerto reservando el borde costero y las mejores aguas para el mismo, ya que es un interés y una responsabilidad nacional. Las cifras también avalan ésta decisión ya que  durante el año 2007 el Puerto de Valparaíso movilizó cargas de importación y exportación por un valor cercano a los 20.000 millones de dólares, siendo por lejos, la principal actividad de la ciudad, la cual no se puede poner en riesgo bajo ningún punto de vista.
 
¿En definitiva qué propone ASONAVE?
Nosotros proponemos ampliar el Puerto de Valparaíso por el lado Norte, haciendo un acceso por Cabritería, libre de las limitaciones que presenta el acceso sur y a un costo muy inferior. Este acceso también sería muy importante para eventuales contingencias viales, transito de cargas peligrosas (IMO), etc.

 ¿Cuáles son las limitaciones del futuro acceso sur?
En cuanto al acceso sur, un Puerto Mayor no puede ser servido por un acceso lleno de túneles que dejarían a Valparaíso limitado solo a cargas normales, como; contenedores, frigoríficos, ramplas, etc., cuya altura no supere los 4.20 mts. totales. Hay que tener en cuenta que frecuentemente están llegando al país cargas sobredimensionadas para la minería, centrales eléctricas, industrias, proyectos nuevos, etc., los cuales por sus características sobrepasan las dimensiones normales, y que por lo tanto no podrán transitar por los túneles. Si no se considera un acceso norte libre de restricciones y se sigue adelante con el tema inmobiliario del borde costero, se perjudicará gravemente el destino de Valparaíso y el de  sus terminales actuales y futuros obligando a los embarcadores a buscar nuevas alternativas en otros puertos, por lo cual el trabajo se irá a San Antonio y/o más adelante, al futuro puerto que se está proyectando en Quintero.
 
¿Que ventajas y perspectivas tendría un proyecto de Puerto Norte y acceso por Cabritería?
En primer lugar, permitiría contar con una bahía confinada, tener un acceso vial libre de restricciones y cumplir en mejor forma con otras características de diseño ya señaladas, aprovechando para obras portuarias los terrenos difícilmente ganados al mar por nuestros antepasados.

Además éste proyecto  podría ser un brillante polo de desarrollo para Valparaíso, el cual abriría enormes posibilidades y plazas de trabajo, mucho más que el proyecto del mall, con departamentos y marina de yates en el  borde costero los cuales  representan una actividad más bien de gasto, no muy necesario en una ciudad de alto desempleo, aquí lo que se necesita urgentemente son fuentes de trabajo y no marinas de yates.

¿Y su opinión de la ZEAL?
En realidad, la ZEAL es una solución provisoria, ya que se mejora el área de espera para los camiones pero igual éstos seguirán esperando. Es como agrandar la sala de espera en un consultorio sin aumentar el número de doctores, lo que redundará en que los pacientes estarán mas cómodos pero igual tendrán que esperar.
 
¿Qué piensa de los proyectos de hacer otros puertos hacia el sur de Valparaíso en el sector San Mateo, y desde Yolanda hacia Viña del Mar?
No parece razonable el tener que destruir parte del actual molo para avanzar hacia el sur. En esto, sería mejor una solución que se complemente con el actual molo. Tampoco se ve el beneficio de invertir en áreas de respaldo en San Mateo si se cuenta con cerca de 20 hectáreas planas en Barón que se pueden aprovechar como explanadas, las que unidas a un nuevo acceso por Cabritería, -según se ha planteado-, podrían ser parte de un gran Puerto Norte, que permita atender debidamente el crecimiento esperado, incluyendo a los cruceros, y manteniendo el Terminal de Pasajeros (VTP ) en Barón, el cual cuenta con excelentes instalaciones, construídas además hace muy poco tiempo.

¿Alguna propuesta final para Valparaíso?
Si, dado que está pendiente la definición de una estrategia global de desarrollo portuario y a la luz de los factores aquí planteados, sería altamente conveniente, por un lado, reunir a todos los actores del sector para redefinir rumbos estableciendo dicha estrategia, trazar los objetivos globales de la ciudad-puerto y discutir el diseño del puerto con una visión de largo plazo;  y otro lado, como sana medida de prudencia, suspender la asignación de terrenos de la bahía para fines turísticos e inmobiliarios dejándolos como reserva portuaria para las ampliaciones anteriormente expuestas.